San Valentín 4


©Todos los derechos reservados. Propiedad de Evolucionpersonal.es

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Me quiero, me quieres, te quiero.

Se acerca una fecha cada vez más escuchada en todo tipo de comercios (viajes, spas, restaurantes…) todos quieren apuntarse a la ventaja de un negocio redondo y casi seguro a poco que destaques en algo. Seguro que sabéis de qué hablo, San Valentín. Una fecha que en España sólo era motivo de celebración para aquellas personas que se llamaban así, ahora es el día que tienes que celebrar que tienes pareja. ¿Y si no la tienes? NO, eso no es posible, todo el mundo “tiene que” querer tener pareja. Aún estáis a tiempo, hay muchas redes sociales que aseguran darán con “tu media naranja”. No podéis perder la oportunidad, si no, también te puedes meter en asociaciones de “Singles”, es algo de moda, si no quieres pareja también tienes que reunirte para celebrarlo…

Y yo os pregunto, ¿por qué esa importancia de tener o no tener pareja? ¿Quién crea esa necesidad? Y si no soy yo misma, ¿por qué dejarme arrastrar por el entorno? Y la pregunta más importante: ¿soy capaz de querer?

Casi a diario en “evolución” resaltamos la importancia de encontrarse a uno mismo y sobre todo, de aprender a quererse a uno mismo; porque si tú no te quieres a ti mismo, no serás capaz de querer a nadie y tampoco de apreciar lo que te quieren los demás y por qué lo hacen. Y ya no solo hablo del amor entre la pareja, sino también del amor filial (padre-hijo/a), el amor fraternal (entre hermanos/as) y la amistad. Es decir, hablamos de que el eje para no encontrarse solo o sola en el mundo y saber apreciar que le importamos a nuestros allegados somos nosotros y nosotras mismas. Por supuesto, hay que empezar por ahí y replantear la pregunta: ¿Soy capaz de quererme?

Es relativamente fácil aprender a querer, es una capacidad que aprendemos desde que nacemos, de bebés nos cuidan, nos “achuchan”, atienden nuestras necesidades, atienden nuestras sonrisas, nuestros juegos…todo lo que nos pasa es muy importante para nuestro entorno (que es reducido, a la familia y amigos más cercanos). Pero una vez que vamos creciendo esas atenciones deben seguir aunque no de igual manera para saber que seguimos siendo igualmente importantes para todos los que nos rodean.

Es cuando empieza a importarnos más la opinión de nuestros amigos/as y del chico o chica que nos gusta, que la de la familia cuando pueden aparecer los problemas, porque no siempre encajamos en todos los grupos y empezamos a dejar de escucharnos y querernos tal como somos con el fin de ser aceptados, porque… ¿a quién le gusta ser rechazado?

Sin embargo, ser aceptados con un coste tan alto tampoco es sano y a la larga acaba pesando demasiado. Ya que si, para ser aceptado/a y querido/a por mi pareja dejo de realizar mis hobbies (deporte, música, teatro, cine…), dejo a mis amigos, familia, etc. para empezar a hacer sólo lo que “encaja” en esta relación, me voy olvidando de MI, de quién soy, y de qué me define, a la larga mi esencia se pierde y queda algo que ya no reconozco y estoy perdido/a.

Por tanto, este año para San Valentín os propongo la siguiente reflexión: ¿Ahora mismo soy quien quiero ser? Y si la respuesta es no, ¿qué o quién me lo impide?


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4 thoughts on “San Valentín

  • Sebastián Ureña
    Si que es verdad empezar queriendote a ti mismo, pero no es menos importante que los demas te acepten tal y como eres, ya que los rechazos hacen mucho daño. De todos modos hasta el mas timido puede aprender a ser sociable, pero tambien piensa que aunque es bueno el cambio cuando uno lo necesita, puedes pensar que el que te quiera que lo haga tal como eres, pero si ofreces una buena version siempre sera mejor.
  • Maribel Montero
    Felicidades por vuestro artículo. No puedo estar más de acuerdo con vuestra reflexión. Sentir que respondemos a lo que se espera, a lo "normal", es algo que a veces llega a anular lo que queremos. Creo que puede ayudarnos tomarnos unos minutos para parar y observarnos. Mirarnos para averiguar si realmente somos los que manejamos nuestras decisiones. O si por el contrario, tenemos la sensación de que estamos tan acostumbrados a dejar que decidan por nosotros que hemos olvidado lo que nos hace únicos. Que DECIDA cada uno si celebra San Valetín si eso le ilusiona realmente (de la forma en que realmente a cada cual le haga sentir que merece la pena destacar esa fecha), o ignorarlo porque creas que es pura estrategia de marketing o, como dice una buena amida, celebrar " San Solterín" porque está encantada de la vida... Maribel Montero.