Juguetes: reflexiones de cómo elegirlos


Niños y juguetes

Ahora que ya ha pasado todo el ajetreo típico de estas fechas ha venido a mi cabeza una reflexión sobre nuestro comportamiento en determinadas épocas del año.

Hay fechas en el año que nos recuerdan que tenemos que hacer determinadas cosas o comportarnos de diferentes maneras. Por ejemplo, en el verano es importante descansar para coger fuerzas para el resto del año, el día de los santos para recordar a nuestros seres queridos que ya no están, o la Navidad, que nos recuerda que debemos ser buenas personas, compartir, cuidar a la familia y pasar tiempo con ella y hacer felices a los niños, jugar con ellos, soñar con ellos e ilusionarlos con la llegada de seres míticos como Papa Noel o los Reyes Magos.

Esta Navidad ha sido la primera con mi niña como ser consciente (la pasada tenía sólo un mes) y, en ocasiones, me debatía entre la madre primeriza deseosa de mimarla y llenarla de juguetes y la psicóloga que piensa que es necesario que los niños, desde muy pequeños, tienen que dar el valor que merece a todo lo material y que, puestos a regalar juguetes, son mejores aquellos que sean didácticos, que hagan que aprendan jugando. Pero, ante esta última opinión me pregunto: ¿en quién estoy pensando? ¿Pienso en ella o pienso en mí?

La conclusión a la que llegué fue que es complicado elegir el juguete adecuado, ajustado a las necesidades de ambos y la cantidad correcta. Lo que sí tengo claro es que el mejor regalo que puedo hacer a mi hija es el tiempo que compartimos juntas, que jugamos con utensilios de la casa como si fuera el mejor videojuego del mercado o el tiempo que me dedico a enseñarle colores, animales, números, a bailar o cantar, a mirar las estrellas y a soñar.

No obstante, la realidad es que que no disponemos de todo el tiempo que nos gustaría y que, por unas cosas o por otras, los niños al final siempre tienen muchos juguetes.

Debido a estas circunstancias, os dejo algunas sugerencias básicas para elegir el juguete adecuado:

  • Cuando son muy pequeños, es mejor los juguetes que le vayan enseñando el mundo que le rodea, con diferentes texturas y colores. Preferiblemente los juguetes de madera antes que los de plástico por su calidez.
  • Otra buena opción son los juguetes que fomenten un ocio enfocado al deporte, como bicicletas, patines, pelotas, etc. Con ellos incentivamos que nuestros hijos se muevan y prevenimos la obesidad infantil.
  • Juguetes que potencien las cualidades de nuestros hijos. Para ello es importante que los observemos, siendo conscientes de cuáles son sus talentos y guiarles para obtener el máximo rendimiento de los mismos.
  • También es importante que regalemos juegos que hagan que nuestros pequeños tengan que socializar para jugar, juguetes de y para compartir, fomentando de esta manera la inteligencia social y emocial y dejando de lado el individualismo y el egoísmo.

 

Raquel Salido Mota

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